Cuando empecé a invertir, una de las primeras preguntas que me hice fue si debía centrarme en empresas españolas o diversificar globalmente. Al final opté por los ETF globales como base de mi cartera, pero eso no significa que el mercado español no me llame la atención. Todo lo contrario. Hay empresas del Ibex 35 que considero extraordinarias y que no tienen nada que envidiar a las grandes compañías internacionales. En este artículo te cuento mi visión sobre el mercado español, qué empresas me parecen más interesantes y por qué tomé la decisión de apostar por ETF globales en lugar de acciones individuales españolas.

Qué es el Ibex 35 y por qué importa

El Ibex 35 es el principal índice bursátil de la bolsa española. Agrupa a las 35 empresas con mayor capitalización y liquidez del mercado continuo español, y es el termómetro que mide la salud general de la bolsa en España. Cuando el Ibex sube, significa que en conjunto las grandes empresas españolas están siendo valoradas más positivamente por los inversores. Cuando baja, ocurre lo contrario.

A diferencia de índices como el S&P 500, que agrupa a 500 empresas de los sectores más diversos de la economía americana, el Ibex 35 está bastante concentrado en determinados sectores. La banca, las utilities energéticas y las telecomunicaciones tienen un peso muy importante en el índice, lo que significa que su comportamiento está muy ligado a cómo van esos sectores en particular.

Esa concentración es una de las razones por las que muchos inversores particulares prefieren complementar o sustituir la inversión en bolsa española con ETF globales más diversificados. Pero también significa que si esos sectores van bien, el Ibex puede hacerlo muy bien.

Las empresas españolas que más me llaman la atención

Aunque mi cartera principal está en ETF globales, hay varias empresas del Ibex 35 que sigo con mucho interés y que considero negocios extraordinarios.

La primera es Inditex. Es difícil no admirar lo que ha construido esta empresa gallega. Yo mismo uso sus productos con frecuencia, como hace la mayoría de la gente en España y en buena parte del mundo. Zara, Massimo Dutti, Pull and Bear, Bershka… son marcas que forman parte de la vida cotidiana de millones de personas en más de 90 países. Eso es exactamente el tipo de negocio que me gusta como inversor: una empresa cuyos productos usas tú mismo y ves usar a la gente de tu alrededor cada día. Cuando un negocio está tan integrado en los hábitos de consumo de la población global, tiene una ventaja competitiva muy difícil de replicar.

Inditex además ha demostrado una capacidad extraordinaria para adaptarse a los cambios del mercado, combinando su modelo de tienda física con una apuesta seria por el comercio online. Sus márgenes son envidiables y su gestión financiera es de las más sólidas de todo el Ibex.

La segunda empresa que me llama mucho la atención es Iberdrola. La veo como una apuesta clara por el futuro energético de España y del mundo. La transición hacia las energías renovables es una tendencia imparable, y Iberdrola lleva años posicionándose como uno de los líderes globales en energía eólica y solar. No es solo una empresa española, es una de las mayores utilities renovables del mundo, con presencia en mercados como Estados Unidos, Reino Unido, Brasil y México.

En un contexto en el que los gobiernos de todo el mundo están invirtiendo masivamente en descarbonización y energías limpias, tener una empresa como Iberdrola bien posicionada en ese sector me parece una oportunidad interesante a largo plazo. Además es una empresa que históricamente ha pagado dividendos de forma consistente, lo que la hace atractiva también para inversores que buscan ingresos recurrentes.

El Banco Santander es otra empresa que no puedo ignorar. Es uno de los bancos más grandes de Europa y tiene una presencia internacional muy diversificada, con operaciones importantes en América Latina, Reino Unido y Estados Unidos entre otros mercados. Aunque yo banco con BBVA, que también es una entidad sólida y con una apuesta tecnológica muy interesante, el Santander tiene una escala y una diversificación geográfica que lo convierten en uno de los bancos europeos más resilientes ante crisis locales.

La banca en general es un sector complejo para invertir porque está muy regulado y muy expuesto a los ciclos económicos y a las decisiones de los bancos centrales sobre los tipos de interés. Pero cuando los tipos están en niveles razonables, los grandes bancos como Santander tienen capacidad de generar beneficios muy importantes.

Repsol es otra empresa que merece mención. Es cierto que el sector del petróleo y gas tiene incertidumbre a largo plazo por la transición energética, pero Repsol está haciendo una apuesta seria por transformar su modelo de negocio hacia las energías renovables mientras sigue siendo muy rentable con su negocio tradicional. Su valoración en bolsa ha sido históricamente atractiva y reparte dividendos generosos.

Por qué elegí ETF globales en lugar de acciones españolas

Si estas empresas me parecen tan buenas, ¿por qué no invierto directamente en ellas en lugar de hacerlo a través de ETF globales? Es una pregunta legítima y me la he hecho varias veces.

La respuesta principal es la diversificación. Cuando invierto en un ETF que replica el MSCI World o el S&P 500, estoy invirtiendo simultáneamente en miles de empresas de decenas de países y sectores diferentes. Si una empresa concreta o un sector entero lo hace mal, el impacto en mi cartera es limitado porque hay muchas otras empresas compensando.

En cambio, si concentro mi inversión en cinco o diez acciones españolas, por muy buenas que sean, estoy asumiendo un riesgo de concentración importante. Si el sector bancario español pasa por una crisis, si hay una recesión en España, si alguna de esas empresas tiene un problema específico, el impacto en mi cartera sería mucho mayor.

Además, gestionar una cartera de acciones individuales requiere más tiempo y conocimiento que mantener un ETF. Hay que seguir los resultados trimestrales de cada empresa, entender su modelo de negocio en profundidad, estar al tanto de los cambios en su sector. Es un nivel de dedicación que no todo el mundo puede o quiere asumir.

Dicho esto, no descarto en el futuro añadir alguna acción española a mi cartera como complemento a los ETF globales. Empresas como Inditex o Iberdrola me parecen lo suficientemente sólidas como para considerarlo. Pero de momento mi estrategia principal sigue siendo la inversión indexada global.

¿Es buen momento para invertir en el Ibex 35?

Esta es la pregunta que todo el mundo quiere que alguien le responda, y la respuesta honesta es que nadie lo sabe con certeza. Lo que sí puedo decirte es que el Ibex 35 históricamente ha cotizado a valoraciones más baratas que otros índices como el S&P 500, lo que en teoría ofrece más margen de revalorización, aunque también refleja las particularidades y riesgos del mercado español.

Si estás pensando en invertir en bolsa española, lo más importante es que lo hagas con una perspectiva de largo plazo, que entiendas bien las empresas en las que inviertes y que no concentres todo tu patrimonio en un solo mercado o sector. La diversificación sigue siendo la herramienta más poderosa que tiene el inversor particular para gestionar el riesgo.

Conclusión

El mercado español tiene empresas extraordinarias que no tienen nada que envidiar a las grandes compañías internacionales. Inditex, Iberdrola, Santander o Repsol son negocios globales, sólidos y con trayectorias que merecen respeto y atención como inversor.

Mi decisión de apostar por ETF globales como base de mi cartera no viene de pensar que la bolsa española es mala, sino de valorar la diversificación por encima de todo en esta etapa de mi vida como inversor. Pero sigo el Ibex con interés y no descarto añadir alguna empresa española en el futuro cuando tenga más experiencia y claridad sobre cómo quiero construir mi cartera a largo plazo.

Aviso: Este artículo refleja mi experiencia personal y no constituye asesoramiento financiero. Cada inversor debe tomar sus propias decisiones en función de su situación particular.


Por Samuel

Inversor particular con 3 años de experiencia en mercados financieros. Empecé con copytrading, pasé por el trading manual y aprendí por las malas lo que funciona y lo que no. Hoy gestiono una cartera propia compuesta por ETF indexados, oro y criptomonedas, y comparto mi experiencia real en Inversiones Samuel para ayudar a otros a no cometer los mismos errores que yo.

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