Después de todo lo que he contado en el blog sobre XRP, Ethereum o los exchanges regulados, hay una pregunta que me hacéis con frecuencia y que casi nunca respondo de forma directa: ¿y tú, tienes Bitcoin? La respuesta honesta es que no, todavía no, aunque llevo tiempo con el runrún y hace poco estuve realmente a punto. Te cuento por qué.

El runrún que llevo arrastrando

No es que Bitcoin me sea indiferente. Todo lo contrario: es probablemente el activo del que más he leído, analizado y del que más opiniones tengo, precisamente porque llevo tiempo dándole vueltas a si entrar o no. Esa contradicción (tener tanta información y seguir sin decidirme) es exactamente el tipo de cosa que quiero compartir aquí, porque sospecho que no soy el único al que le pasa.

El momento en el que estuve a punto

Hace poco llegué más cerca que nunca de comprar: tenía la cantidad decidida, había repasado en qué exchange regulado lo haría, y en ese momento de «voy a hacerlo» apareció la duda de siempre, la que me ha frenado otras veces. No fue miedo a la volatilidad en sí (eso ya lo tengo asumido con las criptomonedas que sí tengo), fue algo más concreto: no tenía del todo decidido cómo encajaba Bitcoin específicamente dentro de mi regla de porcentaje fijo para cripto, de la que ya os hablé, sin descuadrar el resto de la cartera.

Por qué no es lo mismo que mis dudas con XRP o Ethereum

Con el resto de criptomonedas que sí tengo, mi entrada vino más de curiosidad y de querer entender tecnologías concretas (el caso de Ethereum, por ejemplo). Con Bitcoin la situación es distinta: cuanto más me acerco a comprarlo, más peso le doy a la decisión, precisamente porque para mucha gente (y para mí también, si soy honesto) representa «la» criptomoneda de referencia, y eso hace que quiera acertar el enfoque, no solo el momento.

Lo que me sigue frenando ahora mismo

  • No tener del todo claro cuánto ajustaría el resto de mi porcentaje cripto si añado Bitcoin como una posición diferenciada dentro de ese bloque, en lugar de simplemente «más de lo mismo».
  • La sensación (probablemente exagerada) de que ya «he llegado tarde», aunque racionalmente sé que es una idea que se repite en cada etapa del mercado, no solo ahora.
  • Cierta comodidad con lo que ya tengo, que no es una razón muy sólida cuando la analizo fríamente, pero es honesta.

Lo que sí tengo claro para cuando dé el paso

Cuando finalmente compre, no será una decisión impulsiva por ver un titular o una subida fuerte de precio. Será dentro de mi regla ya existente de porcentaje fijo para cripto, no como una cantidad extra añadida por encima. Es la misma disciplina que ya aplico al resto de mi cartera, y no pienso saltármela solo porque se trate de Bitcoin.

Por qué comparto esto en vez de fingir que ya lo tengo

Podría haber escrito este artículo como si ya lo hubiera comprado, contando una experiencia inventada. Prefiero no hacerlo, por la misma razón por la que os cuento mis errores reales en vez de solo mis aciertos: creo que es más útil (y más honesto) que sepáis que incluso alguien que lleva tiempo metido en esto puede seguir dándole vueltas a una decisión, sin que eso sea necesariamente indecisión mala, sino simplemente estar esperando tener el enfoque claro antes de actuar.

(Aquí puedes enlazar internamente a «Cuánto invertir en cripto si eres principiante (mi regla personal)» y a «Exchanges regulados en España: cuáles cumplen la normativa MiCA», ambos ya publicados.)

En resumen

No he comprado Bitcoin todavía, no por falta de interés ni de información, sino porque quiero que encaje bien dentro de la estrategia que ya tengo, no como una excepción a ella. Cuando lo haga, lo contaré aquí con la misma honestidad con la que os cuento esto ahora.


Este artículo tiene fines educativos y no constituye asesoramiento financiero personalizado. Describe mi situación y reflexión personal, que no es una recomendación de inversión para ningún lector.

Por Samuel Gaudiza

Inversor particular con 3 años de experiencia en mercados financieros. Empecé con copytrading, pasé por el trading manual y aprendí por las malas lo que funciona y lo que no. Hoy gestiono una cartera propia compuesta por ETF indexados, oro y criptomonedas, y comparto mi experiencia real en Inversiones Samuel para ayudar a otros a no cometer los mismos errores que yo.

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