De vez en cuando aparece algún titular anunciando que «la recesión está a la vuelta de la esquina», y siempre me hacéis la misma pregunta: ¿qué haces tú para prepararte? Te lo cuento, aunque la respuesta empieza con algo que puede sonar decepcionante: no intento predecir cuándo va a llegar.

Por qué no intento predecir el momento exacto

Llevan años prediciendo recesiones que no han llegado cuando se esperaban, o que han llegado de forma distinta a lo anunciado. Los economistas más reconocidos del mundo tampoco lo aciertan de forma consistente, así que sería bastante ingenuo por mi parte pensar que yo sí puedo hacerlo. En lugar de intentar adivinar el momento, prefiero centrarme en algo que sí puedo controlar: estar preparado independientemente de cuándo llegue.

Lo primero: mi fondo de emergencia, reforzado

Ya conté hace tiempo cómo organizo mi fondo de emergencia junto a mi cuenta remunerada. En épocas donde el riesgo de recesión suena más presente en las noticias, reviso que ese colchón siga cubriendo lo que necesito (los 3-6 meses de gastos habituales), porque es precisamente en un escenario de recesión (con más riesgo de reducción de ingresos o pérdida de empleo) cuando más falta hace tener ese margen ya construido de antemano, no cuando ya ha llegado el problema.

Lo que NO hago: vender por miedo a que «vaya a bajar»

Intentar salir del mercado antes de una posible recesión, para «volver a entrar cuando pase lo peor», es una de las estrategias que peor funcionan estadísticamente. El problema no es solo acertar cuándo salir, es también acertar cuándo volver a entrar — y ese segundo acierto es, si cabe, todavía más difícil que el primero. He visto a mucha gente vender por miedo y quedarse fuera del mercado durante la recuperación posterior, que suele ser rápida y concentrada en pocos días, precisamente los que más cuesta acertar.

Lo que sí reviso: mi diversificación

En estos periodos, sí que reviso con más atención (no cambio, solo reviso) que mi cartera siga bien repartida entre los tres bloques que ya conté en el artículo de diversificación: ETFs indexados, oro como cobertura, y criptomonedas con porcentaje controlado. El oro, en particular, es la parte de mi cartera pensada precisamente para comportarse de forma distinta en momentos de mayor incertidumbre económica.

Reviso mis gastos fijos, no mi cartera de inversión

Una parte de mi preparación que tiene menos que ver con la inversión en sí y más con mi situación financiera general: reviso qué gastos fijos podría reducir si mis ingresos se vieran afectados. No es una acción sobre la cartera, es una revisión de mi propia situación personal, y creo que es tan importante como cualquier decisión de inversión.

Sigo con mis aportaciones automáticas, pase lo que pase

Esto es, quizás, lo más importante de todo: no pauso mis aportaciones periódicas por miedo a una recesión que todavía no ha llegado (y que podría no llegar en la forma o el momento esperado). Si una recesión de verdad provoca una caída fuerte del mercado, mis aportaciones automáticas seguirán comprando a precios más bajos, lo cual, a largo plazo, no es necesariamente malo para alguien con mi horizonte temporal.

Lo que le diría a alguien preocupado por una recesión

Prepararte para una recesión no significa intentar adivinar cuándo llegará ni salir corriendo del mercado. Significa tener el colchón de emergencia adecuado, revisar tu diversificación con calma, y sobre todo, no tomar decisiones drásticas basadas en titulares que llevan años repitiéndose sin que necesariamente se cumplan en el momento anunciado.

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En resumen

No me preparo para una recesión intentando predecir cuándo llegará, me preparo teniendo mi colchón de emergencia listo, mi cartera bien diversificada, y la disciplina de no vender por miedo ni pausar mis aportaciones. Es una preparación de fondo, constante, no una reacción de última hora ante un titular alarmante.


Este artículo tiene fines educativos y no constituye asesoramiento financiero personalizado. Describe mi estrategia personal, que no es una recomendación de inversión para ningún lector.

Por Samuel Gaudiza

Inversor particular con 3 años de experiencia en mercados financieros. Empecé con copytrading, pasé por el trading manual y aprendí por las malas lo que funciona y lo que no. Hoy gestiono una cartera propia compuesta por ETF indexados, oro y criptomonedas, y comparto mi experiencia real en Inversiones Samuel para ayudar a otros a no cometer los mismos errores que yo.

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