Ya conté cómo viví la caída de mi cartera cuando estalló un conflicto geopolítico. Esta vez la corrección ha sido de otro tipo, y la lección que sacó también ha sido distinta: hablo de la corrección de los valores tecnológicos y de semiconductores ligados a la inteligencia artificial que hemos vivido este año.

Qué ha pasado exactamente

Después de una subida muy fuerte en el sector de semiconductores (con revalorizaciones superiores al 70% en lo que va de año en algunos índices del sector), llegó una corrección notable: el índice de semiconductores de Filadelfia llegó a caer hasta un 17% desde su máximo de finales de junio. No fue una caída generalizada de todo el mercado como la de la guerra, fue una corrección concentrada en un sector muy concreto que había subido, quizás, demasiado rápido.

Por qué esta corrección me enseñó algo distinto

Con la caída provocada por la guerra, la lección fue sobre gestionar el miedo ante un evento inesperado y externo, algo que no podías ver venir. Con esta corrección, la lección ha sido otra: incluso cuando un sector tiene fundamentales sólidos de verdad (los resultados empresariales de las tecnológicas han sido, de hecho, excelentes este trimestre), las valoraciones pueden subir tanto que una corrección se vuelve casi inevitable, simplemente por el propio ritmo de la subida previa.

Lo que hice: otra vez, básicamente nada

Como con la guerra, mi respuesta fue no vender ni cambiar mi estrategia. Pero esta vez la reflexión interna fue distinta: no se trataba de «resistir el miedo a un evento traumático», se trataba de recordarme que ni siquiera un sector con resultados empresariales objetivamente buenos está libre de correcciones si las expectativas se habían disparado por delante de esos resultados.

Lo que aprendí sobre mi propia exposición

Esta corrección me hizo revisar (no cambiar, revisar) cuánto peso tenía mi cartera indexada en el sector tecnológico, dado lo mucho que ha crecido su ponderación dentro de los índices generales en los últimos años. No tomé ninguna decisión de reducir esa exposición — sigo creyendo en la inversión indexada tal y como la tengo montada — pero sí me quedó más claro que, aunque no elija acciones sueltas, la composición del índice en sí puede concentrarse más de lo que uno piensa en unos pocos sectores en auge.

La diferencia clave entre «fundamentales buenos» y «no va a corregir»

Esta es, creo, la lección más importante de las dos correcciones que he vivido hasta ahora: unos buenos resultados empresariales (como los que conté en el artículo de este trimestre) no son una garantía de que el precio no vaya a corregir. El precio de un activo puede subir por delante de sus propios fundamentales, y cuando eso pasa, hasta una buena noticia puede no ser suficiente para sostener una valoración que ya se había adelantado demasiado a los hechos.

Lo que no cambié, igual que la vez anterior

No pausé aportaciones, no vendí nada, no intenté anticipar cuándo terminaría la corrección para «comprar en el mínimo». Sigue siendo la misma norma de siempre: mis aportaciones automáticas siguen su curso, suba o baje el mercado, y confío en que a largo plazo esta forma de invertir compensa más que intentar acertar el timing de cada corrección concreta.

https://inversionesaltasamuel.com/noticias/como-afectan-las-tensiones-geopoliticas-a-tu-cartera/

En resumen

Esta corrección, a diferencia de la de la guerra, no vino de un shock externo inesperado, vino de que un sector había subido más rápido de lo que sus propios (buenos) resultados podían sostener a corto plazo. La lección no fue gestionar el miedo a lo desconocido, fue recordar que ni los mejores fundamentales garantizan que el precio no se ajuste si las expectativas se habían adelantado demasiado.


Samuel Gaudiza — Valencia, 25 años. Invierto en fondos, oro, criptomonedas y acciones desde hace cuatro años. Escribo en inversionesaltasamuel.com sobre finanzas personales e inversión con un objetivo: que no cometas los errores que yo ya cometí. Sin humo, sin promesas fáciles.

[Leer más sobre mí →]https://inversionesaltasamuel.com/sobre-mi/

Por Samuel Gaudiza

Inversor particular con 3 años de experiencia en mercados financieros. Empecé con copytrading, pasé por el trading manual y aprendí por las malas lo que funciona y lo que no. Hoy gestiono una cartera propia compuesta por ETF indexados, oro y criptomonedas, y comparto mi experiencia real en Inversiones Samuel para ayudar a otros a no cometer los mismos errores que yo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *